El pasado lunes hubo representación de ESF en la presentación del Máster Universitario en Enerxías Renovables, Cambio Climático e Desenvolvemento Sustentable, donde tuvieron a Antonio Turiel como invitado con la ponencia “Crisis de sostenibilidad y t...

El pasado lunes hubo representación de ESF en la presentación del Máster Universitario en Enerxías Renovables, Cambio Climático e Desenvolvemento Sustentable, donde tuvieron a Antonio Turiel como invitado con la ponencia “Crisis de sostenibilidad y transición energética: lo que se puede hacer y lo que no”. Fue una buena declaración de intenciones de cara a donde quiere ir al máster, afortunadamente. El día 1 de octubre estaremos también personas de ESF en una clase de ese máster hablando de tecnología para el bien común y posibilidades para hacer TFM.

Antonio comenzó hablando sobre los 9 límites ambientales y el hecho de que no deberíamos sobrepasar ninguno. Pero ya van 7 de 9 sobrepasados.

El más sobrepasado es la dispersión de sustancias extrañas en el medio. El segundo, integridad de la biosfera, el tercero el deterioro del ciclo de nitrógeno y fósforo, el cuarto el cambio climático, el quinto es el cambio de usos del suelo, deterioro del agua dulce el sexto y el último sobrepasado, en 2020, la acidificación del océano. El límite aerosoles está a punto de ser sobrepasado. El único que aguanta bien es el de capa ozono, así que comentaba con cierta sorna Antonio que “no moriremos de cáncer de piel, sino de todo lo otro”. Podría haber más límites pero esos son los más estudiados.

Llamó la atención sobre que se ha producido un 1,6° de calentamiento medio de la Tierra desde la época pre-industrial. El océano también se ha calentado, 3° en mediterráneo sobre la media de los años 80, provocando reacciones más virulentas de las borrascas y fenómenos convectivos. También sacó el tema del cambio de las corrientes oceánicas y el clima (puede afectar mucho a España, que es mucho más templada de lo que le tocaría por latitud), pero también el hecho de no llegar monzones a la India. Desde ESF podemos añadir varios más que conocemos bien (como los eventos extremos en Honduras o la mayor incidencia de tormentas tropicales en Mozambique que antes pasaban entre Mozambique y Madagascar).

Además, desde 2014 se acelera la diferencia entre radiación absorbida y emitida, con una diferencia de 12 bombas Hiroshima por segundo, porque dióxido azufre que emitía China se empieza a eliminar (porque les provocaba muchos problemas sanitarios), pero hacía de protección contra la radiación.

¿Todo esto quiere decir que no se puede hacer nada? La comunidad científica experta en estos temas dice mayoritariamente que estamos en un estado crítico, no hay tiempo de perder el tiempo y hay que actuar ya. Desde los gobiernos parece que van lentos y están lastrados por la inercia del sistema, y también por la presión de lobbys muy poderosos relacionados con el extractivismo, así que va a tocar impulsar el cambio desde la base. Mejor haberlo intentado y perder que no intentarlo…

Así pues, en realidad no son estos temas de sostenibilidad de los límites planetarios los que marcan la agenda política, sino la escasez combustibles fósiles que ya está aquí. Mostró datos de como los yacimientos son cada vez de peor calidad (para maquillarlos en las estadísticas siempre mezclan petróleo y gas) y se consume 12 veces más que lo que se encuentra. El horizonte de escasez de combustible (la de diesel ya está ocurriendo en muchos lugares) está al caer. En Nigeria ya está habiendo problemas, y es desde donde trae a España mayoritariamente (está destinándose más a exportación a la población local, lo cual puede dar lugar a problemas sociales en un país que tiene el 20% de la población de África). Justo estos días hay amenaza de huelga en la mayor petrolera del país.


Al carbón le quedan 10 años de posibilidades de crecemento de produción y el uranio ya está cayendo (la asociación nuclear mundial desde 2023 no pública datos de produción, quién sabe por qué…). De esta forma, estamos ya a un máximo de produción a partir de fuentes no renovables (ver abajo las fotos con datos de energía y energía primaria)

Es necesaria una transición a 100% renovables, pero no se debería vender la moto de que la energía va a ser la misma que la que había antes. El decrecimiento es imprescindible.


Además, se están dando limites de producción en grandes parques de renovables, en los que cada vez hay menos interés en invertir, tanto por problemas de materiales como por otros temas técnicos que no se había previsto, como la menor producción de lo esperado (por ejemplo por efecto de las estelas que hacen que parques eólicos produzcan menos al interactuar a varios kilómetros, como ya mencionó Carlos de Castro y otrxs autorxs).

Por otra parte, Valero ya ha venido analizando que materiales imprescindible para esta transición basada en macroparques, como plata y cobre, están en declive. O sea, no llegan los materiales para abordar esta transición simultáneamente en todo el mundo (al final transicionarán los países más ricos?). Además, la transición basada en estos macroparques depende mucho de fósiles para extraer materiales y algunos procesos de fabricación de componentes (por no hablar de los impactos ambientales y sociales que se pueden ver con parte de la población en contra, ya no sólo por los macroparques, sino también por las líneas eléctricas que hay que sacar).

Hubo también, consecuencia de la burbuja renovable, empresas que diseñaron muy rápido y luego había problemas estructurales y roturas. Con retranca, Antonio comentaba que es muy propio del paisaje infraestructural español: autopistas sin coches, aeropuertos sin aviones y aerogeneradores sin palas… Sin embargo, tener empresas locales que fabriquen bien sí es estratégico para una transición energética justa.

Quiso también hablar del mito del consumo creciente de electricidad, que alimenta el impulso de los macroparques. En realidad solo el 20% de la energía consumida es electricidad, y su consumo lleva
17 años cayendo en Europa, especialmente por la desindustrialización. En España hay 130 GW instalados, pero el pico de consumo es 30 GW, así que hay sobre-instalación, incluso contando que tiene que haber cierta redundancia. Con 80 llegaria. Ya las grandes empresas están haciendo desinversiones en renovables, con casi una desbandada de fondos de inversión en España.

Lo que sí hace falta, para que no ocurran cosas como el apagón, son sistemas de estabilización, que ya existían pero en renovables no se pusieron para que fuera más barato y rápida la implantación. El resto de sistemas de producción sí los tienen, pero la energía procedente de renovables ese día era muy mayoritaria.


Algo sobre soluciones


Otro modelo de transición es posible, con tecnologías libres, escala humana, generan trabajo local y empleen material local. Problema: no dan para cubrir la codicia de unos pocos.

Hay estudios que muestran como se podría vivir dignamente con una décima parte de consumo que estamos haciendo.

En transporte, apostar fuerte por el tren electrificado con energías renovables. También por una electrónica duradera (que es muy viable pero no ha interesado).

Ante el problema de la sobrepoblación, la mejor manera de contener el crecimiento es con educación y empoderamento de mujeres para su vida reproductiva

También hay que apostar realmente por la minería urbana y reaprovechamiento de materiales.

En informática, igual no hace falta seguir aumentando la velocidad y capacidad de chips, puede que con
pentium llegaría para un uso normal, no hace falta volver a las válvulas…

También es importante no separar proceso industrial de la captación de energía para el proceso, aunque para eso las industrias tendrían que ser más pequeñas. Eso sí sería promover los verdaderos circuitos cortos.

En energía, 450 W por persona sería lo deseable y viable, pero se gasta de media 2500 en España. Estamos malcriados, pero no hay que dejarse llevar por el patrón cultural occidental. Es bueno mirar a otras muchas sociedades valoraban a quien más da y la cooperación, es bueno contar con la mirada de la antropología. De hecho, el decrecimiento no se aplicaría en muchos lugares del mundo, que aun deberían incrementar su nivel de vida.


Es falso que la gente joven no se implique, tal vez es que el futuro que les estamos dejando no les motiva a las acciones que les estamos planteando… Ha habido cambios fuertes a lo largo de la historia que surgieron por pequeñas cosas, hay que crear espacios de participación e impulsar ese deseo de una sociedad mejor.


Para las empresas, es importante hacerles atractivas las medidas de cara a este escenario de escasez, de forma que se puedan mantener en el negocio ya que, siendo realistas, no será viable crecer o ganar cada vez más. Las manufactureras sí suelen ser más proclives a escuchar estas buenas prácticas. Quien va a estar en contra serán del sector financero, porque decrecer implica no poder multiplicar ganancias en inversiones.

Entre el público se criticó su visión del hidrógeno verde como vector poco útil y usado como burbuja. En este caso Turiel defendió el hidrógeno verde para usos industriales (transformación en fertilizantes o amoníacos), pero no para usos motores.

Surgió el concepto de Peak memory, un límite interesante, del que Félix Moreno es un referente en España.

El discurso estuvo plagado de referencias a la militarización del mundo, a cómo están empezando a priorizarse también en España la investigación con doble uso civil militar, y como eso limita muchas otras investigaciones en ámbitos más relevantes para revertir el problema de superar los límites del planeta. No dejó, eso sí, de hacer llamamiento a la colaboración colectiva, encontrar a otra gente que también quiere cambiar las cosas, y no dar la batalla por perdida. Aquí hizo un guiño a ESF, que había intervenido poniéndose a disposición de quien quiera dar esta batalla.

La pasada semana estuvimos dos días en Pontevedra invitadas por COXAPO, para participar en una conferencia internacional sobre gestión comunitaria del agua de la red ACOWAS, así como en una intensa sesión de trabajo. Con COXAPO empezamos a colaborar...

La pasada semana estuvimos dos días en Pontevedra invitadas por COXAPO, para participar en una conferencia internacional sobre gestión comunitaria del agua de la red ACOWAS, así como en una intensa sesión de trabajo.

Con COXAPO empezamos a colaborar ya en 2019, cuando vinieron desde Honduras, dentro de un incipiente Programa Mulleres Bravas, 2 mujeres de la base social de AHJASA, organización socia nuestra en Honduras, que desarrollan una actividad muy similar a COXAPO. Además, con el programa de promoción de la tecnología para el bien común en ámbitos profesionales y la economía social (como la gestión comunitaria), queremos estrechar el trabajo en estos temas también en Galicia.

Uno de los objetivos del encuentro fue visibilizar la gestión comunitaria de aguas, poco conocida y muy propia de Galicia dentro del contexto español. Se habló con distintos agentes sobre retos y oportunidades de este tipo de gestión vecinal, participando asociaciones vecinales de aguas, distintas administraciones públicas con competencias en temas de agua y también la academia.

Otro objetivo era avanzar en la consolidación de una red europea de asociaciones de segundo nivel agrupando a su vez asociaciones vecinales. ACOWAS aprovechó entonces este encuentro para formalizar estructura, contando con socias en Galicia, Irlanda, Dinamarca, Finlandia y Austria. Quieren defender esa forma de gestión vecinal, con participación comunitaria y co-responsabilidad de vecinas y vecinos en el cuidado del recurso hídrico y, cada vez más, de los entornos clave a nivel ambiental (como zonas de recarga).

En algunos de estos países, como Irlanda, tienen que usar con cuidado la terminología como Derecho al Agua (RightToWater), porque se ha tergiversado en ocasiones haciendo que muchas personas hablen de “Derecho al agua gratis”, con lo que esto puede representar para los sistemas vecinales autogestionados.

En Austria solo cloran en casos muy extremos, prefieren mantener agua limpia autóctona. Usan rayos ultravioleta. En Dinamarca sobre todo oxigenan y controlan metales en aguas, pero no cloran y raramente usan UV, salvo en casos extremos.

En general, en el resto de Europa el uso de cloro tiene bastante rechazo a nivel cultural, prefieren UV u otras tecnologías que no dan mal sabor al agua. También apuestan cada vez más por contar con acuíferos o fuentes da agua limpias, para ahorrar mucho en costes de potabilización (en Dinamarca particularmente, insisten en que prefieren “prevención antes que purificación”). Ahora está incrementandose el problema de pesticidas en el agua, con más de la mitad de fuentes con pesticidas, teniendo el 10% por encima del límite y hace 10 años solo eran el 2% por encima del límite.

Incluso hay casos de gestión comunitaria de sistemas de saneamiento (EDAR comunitarias en Austria).

Las administraciones públicas en general insisten en la necesidad de legalizar las traídas, para mejorar el control sanitario y el gasto del agua. Pero, la gran pregunta (que también nos planteamos en los proyectos de agua en Centroamérica ya cuando empezamos en El Salvador en 2005) es, ¿por qué las personas de las comunidades querrían gastar esfuerzo y dinero en legalizar traídas que hasta ahora manejaron ellas? ¿Qué ventajas se les pueden asegurar? ¿Qué apoyos desde las administraciones públicas se les puede garantizar, que tradicionalmente las ignoraron o más bien hay la sensación de que vienen a recaudar pero sin ningún servicio de interés a cambio?¿Por qué gastar en control y monitoreo si “de esa agua se bebió siempre”?¿Por qué ahora poner un contador si siempre pudieron gastar lo que quisieron?

Las asociaciones de segundo nivel como COXAPO (y, en Honduras, AHJASA), llevan años haciendo un importante papel de sensibilización entre pares, ya que no es la administración quien viene a imponer, sino que son asesoras de unha organización que las vecinas sienten como suya, y sienten que los diagnósticos de las problemáticas y la propuesta de soluciones son más compartidas. No hay que olvidar que estas organizaciones vecinales son pura autogestión comunitaria, un valor muy olvidado, ninguneado y, en el peor de los casos, vilipendiado, en nuestras sociedades occidentales.

También fue un tema recurrente las distintas competencias entre los niveles de la administración, y como esa diversidad y la ambigüedad que se da en ocasiones, dificulta el apoyo a la gestión comunitaria. En Dinamarca por ejemplo la coordinación es mucho más sencilla, al tener más definidas las competencias y haber más trayectoria de comunicación y participación pública entre AAPP y sociedad civil organizada.

En la mesa de trabajo de universidades, se insistió mucho en la gran cantidad de datos existentes y los sistemas cada vez más sencillos y baratos de conseguirlos, pero como en demasiadas ocasiones esos datos después no se procesan para ser usados en la mejora y en la toma de decisiones de gestión.

También se insistió en la importancia de corresponsabilizar a las personas en la gestión a través de iniciativas de ciencia ciudadana, pero haciendo que las participantes sientan que su esfuerzo sirve para algo y se tiene en cuenta para la toma de decisiones técnicas. Además, puede ser clave este enfoque para llamar la atención a las comunidades sobre problemáticas que hasta entonces ignoraban o no les hacían caso (como puede ser tema de metales pesados). Se ve importante también el hacer repositorios con material como tecnologías apropiadas, buenas prácticas de gestión y sensibilización, así como indicaciones sobre como investigar en estas áreas de gestión comunitaria del agua (que tiene una parte social y de gobernanza y resistencia social especialmente compleja que hay que acoger e integrar, teniendo en cuenta además la diversidad de género, edad, idioma…).

Desde Ingeniería Sin Fronteras además llamamos la atención sobre el interés a nivel académico de vincular los estudios en este tipo de gestión comunitaria con otros tipos, como en tema de montes (en Galicia tenemos los montes vecinales en mano común), regadíos o, más recientemente, comunidades energéticas. También entre organizaciones de gestión comunitaria de recursos sería interesante establecer sinergias y colaboraciones.